
Hoy dejé de volar raudo, alto, y sin sentido,
me enamoré del sin sentido vuelo de la golondrina,
a raz de piso enamoré a tus vestidos
cauto y presuroso busqué calor en tu nido...
No es nada personal, pero que buen sexo tuvimos...y sin volar
fue apetito voraz, a destelladas las mordidas y sacudiendo recuerdos.
Hoy dejé de soñar con un regreso de primavera, y sin saber,
me desnudé de otoño y el hielo del invierno,
me quemó, tan frio, tan blanco y al cansancio plancentero,
de copa llena al borde, al mismo infierno.
No fue sentimental, pero es que tus muslos son eternos...y sin dudar
fue lujuria tan tenaz, a centelladas los deseos y descubriendo cuerpos.
Hoy dejé de rezar por un amanecer nuevo, y sin mirar,
me llené de aire el corazón y sangre los sentidos,
ahorcado llegué al fondo de tus bríos,
una y otra vez, y al terminar, de nuevo los gemidos.
No eres mi mujer, pero de tus nalgas me colgué... y sin reclamos
fue llegar a un extásis desconocido, arañazos borraste la memoría y sí... me entregué.
Sí, con gusto, de nuevo caería, como ícaro al buscar el sol.
que me importan las alas, si quemar la piel con tu calor
es tán placentero. TE DESEO.

2 comments:
Qué rico!
p.d. Es curioso como algunas veces el deseo mata un poquito los recuerdos de la que se fue y nos dejó con el corazón destrozado.
Mi querido Angeluz: Que gusto leerte tan contento y tan entretenido... Cómo diría Calderón de la Barca: " La vida es sueño y los sueños, sólo sueños son"... Y ya tocaba que el mugroso año cooperara un poco y ser protagonista de ese sueño... Saludos y felicidades
Post a Comment