
Con la cabeza baja,
volando bajo,
con la capa caida,
y el alma gastada.
Caminando entre oscuras calles,
sintiendo soledad en vida,
con frío en corazón,
y dolor por detalles...
Pensé en tirarme al olvido,
a la nada.
En decir Dios mío,
¿por qué me has abandonado?
en dejar todo atras,
mas cuando los clavos del desprecio,
rellenaban toda esperanza.
Lo ví...
Y entonces todo cambío...
Y cada vez que oí su llanto,
y admiré su sonrisa,
no pude dejar de afirmar.
DIOS AÚN ESTAS AQUÍ.
en el milagro de esta sonrisa.
y la sinceridad de su lágrima.
Encontré la libertad que tanto busqué.
Inocente, Auténtico y Real.

1 comment:
Que bonitas palabras Angeluz, ya se te extrañaba... Muchas gracias por tus palabras del otro día.
Te dejo un montón de abarazos
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