Wednesday, January 17, 2007
Wednesday, January 03, 2007
Bajo la caricia que guardan mis manos
se esconde un suspiro,
suave, tranquilo y delicado,
aquel que no ha caído,
que no ha menguado
fragor por poseer tus pasos.
Y puede que…Saber que me quieres, quererte y no pueda.
bajo la caricia que esconden mis manos
se fragua la complicidad bendita,
aquella que sonríe sin sonrisa
y se sabe tan tuya,
tan exquisita complicidad, delicia.
Y puede que…Yo seré del cielo que me entregues.
Bajo la caricia que atesoran mis manos,
se ha fraguado un tesoro
de placeres ricos reservados
a tus ojos que me miran, tan llanos,
buscando aquello que nos dictan,
las leyes de lo prohibido, de lo vano.
Bajo mis manos aun guardo la caricia, que reservo
en las cavas de mis brazos, de mis anhelos y mis pasos.
se esconde un suspiro,
suave, tranquilo y delicado,
aquel que no ha caído,
que no ha menguado
fragor por poseer tus pasos.
Y puede que…Saber que me quieres, quererte y no pueda.
bajo la caricia que esconden mis manos
se fragua la complicidad bendita,
aquella que sonríe sin sonrisa
y se sabe tan tuya,
tan exquisita complicidad, delicia.
Y puede que…Yo seré del cielo que me entregues.
Bajo la caricia que atesoran mis manos,
se ha fraguado un tesoro
de placeres ricos reservados
a tus ojos que me miran, tan llanos,
buscando aquello que nos dictan,
las leyes de lo prohibido, de lo vano.
Bajo mis manos aun guardo la caricia, que reservo
en las cavas de mis brazos, de mis anhelos y mis pasos.
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