las mismas tristezas arrastran,
esa es mí suerte, esa es mí muerte,
un mismo destino
que embriaga mi camino.
Las mismas tormentas,
la misma sal, las mismas lágrimas,
esa es mí desgracia, son las falacias,
que descubro en mi desdicha
devastando mi vida.
y pese a esto...sigo igual de enamorado...no entiendo de razones.
